Cuando decides compartir un taller, un curso o una serie de clases grabadas, la primera pregunta suele ser la misma: ¿a dónde lo subo y cómo hago para cobrarlo? Entre plataformas que se quedan con porcentajes de cada venta y soluciones complejas que exigen saber de programación, muchas personas se quedan frenadas. Esta guía resume las opciones disponibles y explica cómo funciona el modelo de cobro directo.
1. Las dos opciones habituales en el mercado
Hasta ahora, quien deseaba vender un curso por internet solía encontrarse con dos caminos principales, cada uno con sus ventajas y sus limitaciones:
Por un lado, las plataformas con comisión por venta. Son servicios fáciles de activar, pero actúan como intermediarios comerciales: cobran entre un 8% y un 15% de cada transacción, retienen los fondos durante semanas y aplican sus propias reglas sobre cuándo puedes transferir el dinero a tu banco. Además, suelen mostrar los cursos de otros creadores al lado del tuyo.
Por otro lado, armar una web propia con plugins (como WordPress). Te da libertad teórica, pero exige contratar hosting, configurar pasarelas de pago, instalar complementos que se desactualizan y resolver problemas técnicos cada vez que algo falla. Para la mayoría de los facilitadores y terapeutas, esto se traduce en horas de mantenimiento que quitan tiempo de su labor principal.
2. Cómo funciona el cobro directo en tu cuenta
El cobro directo significa que no hay intermediarios financieros entre tu alumno y tú. La transacción se realiza directamente a través de las pasarelas oficiales que ya utilizas habitualmente:
Retención y plazos
- El dinero ingresa primero a la cuenta de la plataforma.
- Comisiones de hasta el 15% por cada transacción.
- Plazos de espera para solicitar retiros bancarios.
- Límites mínimos para disponer de los fondos.
Acreditación directa
- El dinero ingresa directamente a tu propia cuenta.
- 0% de comisión de plataforma sobre tus ventas.
- Disponibilidad inmediata según los plazos de tu pasarela.
- Tus alumnos abonan con sus métodos habituales.
En Aulibre puedes conectar de forma transparente tus propias cuentas de Mercado Pago (para pagos locales con tarjeta o dinero en cuenta), Stripe o PayPal (para cobros internacionales en dólares), y también habilitar transferencia bancaria directa para quienes prefieren pagar desde su banco sin pasar por una pasarela.
3. Tarifa fija mensual vs. comisiones por venta
Para un proyecto que crece, la diferencia entre pagar un porcentaje de cada venta o una tarifa fija es muy significativa:
Previsibilidad en tus costos
Si vendes $1.000 USD al mes en cursos y la plataforma retiene el 10%, estás pagando $100 USD mensuales. Si vendes $3.000 USD, pagas $300 USD. Con una tarifa fija mensual accesible ($28 USD/mes), tus costos no aumentan cuando te va mejor. Sabes con exactitud cuánto inviertes cada mes, vendas un curso o vendas cien.
No consideramos que las comisiones sean buenas o malas en sí mismas: son simplemente un modelo de negocio. Para quienes prefieren saber exactamente cuáles son sus costos y no compartir un porcentaje de su esfuerzo en cada venta, la tarifa fija suele ser la alternativa más tranquila y previsible.
4. Lo que experimenta tu alumno al ingresar
La parte técnica es solo la mitad de la ecuación. La otra mitad, igualmente importante, es cómo se siente la persona que compra tu curso cuando ingresa a estudiar:
Muchas plataformas llenan la pantalla de botones, clasificaciones competitivas, publicidad de otros contenidos o foros ruidosos que distraen. Para una formación de desarrollo personal, meditación, astrología o terapias holísticas, esa sobrecarga dispersa la atención.
En Aulibre el alumno encuentra un entorno sobrio y ordenado: ve sus lecciones, sus audios o videos, puede consultar dudas puntuales con el tutor de lección si lo tienes habilitado, y cuenta con un cuaderno de notas personal (su Bitácora privada) donde escribir sus reflexiones con la certeza de que nadie más puede leerlas.
5. Cómo empezar a tu propio ritmo
Una de las mayores fuentes de estrés al lanzar un curso es la presión de pagar una suscripción antes de tener los contenidos listos.
Por eso en Aulibre puedes crear tu espacio y trabajar en privado todo el tiempo que necesites: subir tus clases, armar los módulos, redactar las descripciones y probar los enlaces sin pagar nada. Únicamente cuando consideres que tu propuesta está lista para recibir a tus primeros alumnos y empezar a cobrar, activas tu suscripción mensual.
Empieza a diseñar tu espacio
Sube tus formaciones, conecta tus cobros y experimenta la tranquilidad de tener tu proyecto ordenado en un solo lugar.
"Aulibre es el hogar que construimos para que la tecnología vuelva a estar al servicio del ser humano, y no al revés."